Síndrome respiratorio bovino

Bio Zoo Artboard 1

Artboard 1

Autor para correspondencia: MVZ. Miguel Ángel Diaz Robles

contacto@biozoo.com.mx

El síndrome respiratorio bovino mejor conocido como enfermedad respiratoria bovina nombre genérico, constituye a una de las principales patologías que generan gran perdida económica en el sector ganadero. Es un conjunto de enfermedades respiratorias que engloban: rinitis, bronquitis, neumonía, pleuroneumonía fibrosa, fiebre del trasporte, pasteurelosis neumónica, traqueítis, etc. Este proceso es causado por un grupo diverso de agentes patógenos que generan lesiones en el aparato respiratorio de los animales afectados. Sus signos clínicos más marcados, inapetencia, descarga nasal, tos, disnea, síndrome febril, depresión. Las lesiones más caracterizadas es una neumonía o bronconeumonía. La morbilidad de la ERB se encuentra entre el 10 y el 50 % y la mortalidad puede llegar a superar el 50 %. El padecimiento de este síndrome repercute marcadamente en los problemas productivos tanto en ganado de leche como ganado de carne, en ganado de leche disminuye entre 2 a 4 litros de leche por animal, en ganado de carne disminuye entre 0,5 y 1 kg, por lo que en estos sistemas de producción es donde el SRB representa un mayor problema. Se ha estimado que este síndrome es el responsable del 60 % de las muertes que se producen en los primeros meses de vida en bovinos.

Esta enfermedad es producida por agentes víricos (VSRB- virus respiratorio sincitial bovino, PI3- parainfluenza 3, BVD- virus de la diarrea viral bovina, IBR- virus de la rinotraqueitis infecciosa bovina, et.) como bacterianos (Pasteurella multocida, Mannhemia haemolytica, Histophilus somni, Mycoplasma bovis, Leptospira.), e incluso problemas parasitarios (Vermes pulmonares) o fúngicos (Aspergillus spp.). Estos agentes pueden interactuar entre ellos o con una reacción inflamatoria o alérgica pada desencadenar la sintomatología completa.

La ERB no depende únicamente de la infección caudada por cualquiera de estos patógenos, sino también de una serie de factores predisponentes que en combinación o de forma individual con el hospedador y su entorno (medio ambiente y manejo), condicionan la presentación de la enfermedad. Los factores más predisponentes son mal manejo al destete, el destete a temprana edad, mezcla de animales de diferentes edades, cambios de temperatura, niveles inmunológicos, cambios bruscos de alimentación, etc. Las condiciones mas severas constituyen factores estresantes para el animal, que tiende a reducir sus reservas de energía y, por lo tanto, se debilita. Los costos de tratamiento farmacológico, como la profilaxis vacunal, los servicios veterinarios, las mortalidades, el gasto de reposición, etc, son las causas de pérdidas económicas en todas las explotaciones. Un estudio realizado muestra la incidencia de la enfermedad principalmente en terneros lactantes, terneros en destete precoz y terneros de engorde, revelando que el 50 % de los tratamientos para estas enfermedades infecciosas se realizaron en casos de enfermedades respiratorias. Estudios epidemiológicos muestran que las enfermedades BHV1, BVD, IBR se encuentran en un 60 % en los animales causando un riesgo por dichos virus.

Para prevenir la enfermedad o tener un control en los hatos productivos se recomienda separar los animales enfermos y moverlos a un lugar, seco, ventilado, sin corrientes de aire. Proveer agua limpia y alimentos de alta calidad, evitar raciones de alimento en polvo para que no produzca aspiración de agentes irritantes. Prevenir la deshidratación, pues esta puede aumentar la viscosidad del moco, disminuye el líquido periciliar y favorece la inflamación alterando la mucocinesis. Si tenemos deshidratación es conveniente aplicar fluidoterapia. El tratamiento debe de ser especifico para la enfermedad y los síntomas: antibióticos, antinflamatorios no esteroideos, antihistamínicos, mucolíticos, expectorantes rehidratantes. Otras terapias incluyen complejos vitamínicos, probióticos, etc.

La vacunación es clave en la prevención de la enfermedad. Se recomienda adaptar su cuadro profiláctico al sistema de producción deseado y llevarlo a cabo de manera continua tanto de enfermedades virales y enfermedades bacterianas. La prevención puede requerir cambios o modificaciones en protocolos, manejos, instalaciones, personal para monitorizar todas las medidas adoptadas. Además, se deben de mejorar y tratar de eliminar todos aquellos factores que produzcan estrés en los animales, controlando condiciones de bienestar.

Bibliografía:

Trigo, F.J. 1987. El complejo respiratorio infeccioso de los bovinos y ovino. Ciencias veterinarias 4, pg. 1-36.

Berra, G. 2007. Complejo de enfermedades respiratorias del bovino. Neumonias XX.

Larsen, L.E. 2000. Bovine respiratory syncytial virus, BRSV: A revienw. Acta Vet. Scand., 41: 1-21.